Fosa del nervio óptico

¿Qué es la Fosa del nervio óptico?

Una fosa del nervio óptico es un pequeño bolsillo adyacente al nervio óptico. Una pequeña cantidad del tejido  que sobresale de la retina  hacia atrás a través de ese defecto. Esta es una condición con la que el niño nace. Usualmente ocurre en un ojo solamente, sin embargo en el 15% de los niños puede verse en ambos ojos.

¿Cómo se diagnostica la fosa óptica?

Si el hoyo no está afectando la visión, el paciente no tendrá síntomas y no se quejará. Se descubre en un examen de rutina. La mayoría de los casos se diagnostican mediante el examen del fondo de ojo utilizando la lámpara de hendidura u oftalmoscopio indirecto. Si el hoyo afecta la visión, se pueden utilizar más técnicas de examen como la angiografía con fluoresceína de la retina o la TCO.

¿Cuál es el efecto de la óptica en la visión?

El hoyo en sí mismo no afecta la visión y la mayoría de los pacientes permanecen sin ningún síntoma durante décadas. Aproximadamente el 50% de los pacientes comienzan a sentir deterioro de la visión en sus 20 ó 30 años. Es muy poco común que un niño con fosa óptica tenga un problema visual en la infancia. El defecto en la visión ocurre debido a la acumulación de líquido bajo la parte central de la retina (la mácula). Incluso con el tratamiento apropiado, la visión puede no volver a la normalidad.

¿Cuál es el tratamiento del hoyo óptico?

No se requiere tratamiento para el hoyo óptico en sí, y no hay ninguna medida preventiva para evitar la acumulación de líquido y la disminución asociada de la visión. El tratamiento sólo comienza después de que el líquido se acumula. En algunos casos, el líquido desaparece espontáneamente sin tratamiento. En tales casos, el médico puede exigir al paciente que limite la actividad durante algún tiempo y que acuda a las visitas de seguimiento frecuentes. En otros casos, puede ser necesaria una cirugía (llamada vitrectomía) para eliminar el líquido.

 

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